El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
Carlos Álvarez
Anuario Nº45 / ISSN 18538835 / 2026
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El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales.
Rosario, 1915
The IX FORA Congress and Its Local Impacts.
Rosario, 1915
CARLOS ÁLVAREZ
Investigaciones Sociohistóricas Regionales
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Universidad Nacional de Rosario
Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas
carlosmdp25_@hotmail.com
RESUMEN
El IX Congreso de la FORA ha sido recuperado en su dimensión de hito, pero
escasamente analizado. Los pocos trabajos que tienen por eje este cónclave obrero giran
en torno a su alcance porteño y bonaerense, pero no han sido estudiados sus alcances
en otras regiones del país. El presente trabajo tiene por objetivo conocer y analizar el
rol que tuvo la delegación rosarina al IX Congreso de la FORA, sus propuestas y tareas
previas, así como la labor realizada durante el mismo. Se buscará comprender el
impacto que las resoluciones de aquel evento tuvieron para la clase obrera organizada
de la ciudad, las tensiones que suscitó y las derivas que habilitó. La presente
investigación haya su relevancia al aportar elementos para subsanar una notoria
vacancia historiográfica, y su originalidad en iluminar una dimensión conflictiva clave
para la comprensión de las dinámicas organizativas, ideológicas y políticas del
movimiento obrero rosarino.
Palabras clave: IX Congreso de la FORA; Sindicalismo; Anarquismo; Movimiento Obrero;
Rosario.
ABSTRACT
The IX Congress of FORA has been recovered in its dimension as a milestone, but it has
been scarcely analysed. The few works that focus on this workers' conclave revolve
around its scope in Buenos Aires and Buenos Aires, but its scope in other regions of the
country has not been studied. The aim of this paper is to understand and analyse the
role played by the delegation from Rosario at the 9th FORA Congress, its proposals and
previous tasks, as well as the work carried out during the Congress. It will seek to
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Anuario Nº45, Escuela de Historia
Facultad de Humanidades y Artes (Universidad Nacional de Rosario), 2026
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understand the impact that the resolutions of that event had for the organised working
class of the city, the tensions that it raised and the drifts that it enabled. The present
research has its relevance in providing elements to fill a notorious historiographical gap,
and its originality in illuminating a key conflictive dimension for the understanding of
the organizational, ideological and political dynamics of the Rosario workers' movement.
Keywords: IX FORA Congress; Syndicalism; Anarchism; Labour Movement; Rosario.
Introducción
1
La Federación Obrera Local Rosarina (FOLR) y el movimiento obrero en general
se encontraban debilitados para 1915 (Monserrat, 2019). En el marco de los
profundos efectos de la Gran Guerra enfrentaban enormes dificultades para
sostener la actividad gremial, pagar el alquiler de sus locales y mantener las
cotizaciones con regularidad (Álvarez, 2025). Por ello, las mudanzas y la
tendencia a compartir dichos espacios entre varios gremios se volvieron más
frecuentes. Así, la clase trabajadora vivió serias dificultades en un contexto
donde la actividad gremial no lograba caracterizar e interpelar al desocupado
un nuevo emergente social, aunque, como veremos más adelante, se
ensayaron intentos de acercamiento.
El año 1914 cerró en medio de un clima político signado por nuevas elecciones
municipales para renovar el Concejo Deliberante,
2
al tiempo que el gobernador
reemplazaba al jefe político Jorge Raúl Rodríguez por Domingo Borgui a raíz de
denuncias de corrupción y malversación de fondos públicos.
3
Los socialistas,
que habían estado todo ese año abocados a las diversas instancias electorales,
hacia fin de año dieron una serie de conferencias públicas en torno a la
conveniencia o no del voto calificado en elecciones municipales.
4
Por su parte,
los gremios que pudieron sostener actividades buscaron apoyar a la FOLR con
asambleas y disertaciones que retuvieran a una dispersa militancia
5
al tiempo
que las mujeres buscaron constituir un espacio propio de discusión y
1
Esta investigación se inscribe en el marco de mi Beca Interna Doctoral del Conicet, así como del
proyecto de investigación y desarrollo “Conflictividades situadas. Espacios locales en Santa Fe y
Entre Ríos de los últimos años del siglo XIX y a finales de los sesenta del siglo XX”. UNR. 2023-
2026. PID SECYT-UNR. Res. C.S. 335/2023.
2
El Deber (Rosario), “Municipalidad de Rosario”, 15/11/1914, p. 1.
3
Santa Fe (Santa Fe), “El ex jefe político de Rosario”, 07/04/1915, p. 2.
4
La Reacción (Rosario), “Partido Socialista”, 08/11/1914, p. 1.
5
La Reacción (Rosario), “Movimiento obrero”, 12/10/1914, p. 1.
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participación gremial que condujo a la formación de la agrupación Luz
y Verdad.
6
En medio de aquella coyuntura de desempleo y con los alquileres en aumento,
7
la federación local coordinó una asamblea pro-inquilinos de cara a discutir
posibles medidas de fuerza ante la reaparición de los desalojos.
8
Por otra parte,
el encarecimiento de la vida y las dificultades para encontrar empleo ya fuera
temporario en las cosechas o permanente en algún establecimiento fueron
abriendo paso a la profundización del problema del juego clandestino. Allí,
muchos encontraban en la esperanza de una buena mano la posibilidad de
"salvarse", aunque aquello no fuera más que una quimera. Proliferaron por
entonces los espacios ilegales, así como otros centros de sociabilidad
reconocidos que comenzaron a desarrollar el juego ilícito; inclusive, algunos
estaban dirigidos por conspicuos empresarios locales como Alfredo Rouillón,
presidente del Jockey Club. Así, espacios como la Parva Domus Magna Quies y
el Rosario Rowing Club fueron motivo de denuncias permanentes de fuerte tinte
moralista, como ocurrió en el caso del periódico El Deber.
9
En este marco de crisis económica y social, en abril del difícil 1915, se convocó
al IX Congreso de la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), cónclave
que cambió la historia del movimiento obrero argentino para siempre. Este
evento ha sido recuperado en su dimensión de hito, pero fue poco analizado.
Los trabajos que tienen por eje este congreso giran en torno a su alcance porteño
y bonaerense (Abad de Santillán, 2005; Belkin, 2018, 2022, 2023; Marotta,
1975; Oddone, 1975). No obstante, no han sido estudiadas sus derivas en otras
regiones del país, a pesar de ser reconocido su impacto en todo el proletariado
nacional.
10
En este sentido, el presente trabajo tiene por objetivo conocer y analizar el rol
que tuvo la delegación rosarina al IX Congreso de la FORA, sus propuestas y
tareas previas, así como la labor realizada durante el mismo. También se
buscará comprender el impacto que las resoluciones de aquel evento tuvieron
para la clase obrera organizada de la ciudad, las tensiones que suscitó y los
derroteros que habilitó. De esta forma, la presente investigación halla su
relevancia al aportar elementos para subsanar una notoria vacancia
historiográfica sobre uno de los mayores hitos en materia sindical de la
Argentina de la primera mitad del siglo XX. Por otra parte, el trabajo ilumina
6
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 01/11/1914, p. 5.
7
El Deber (Rosario), “Los alquileres”, 18/10/1914, p. 1.
8
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 04/11/1914, p. 3.
9
El Deber (Rosario), “El juego en el Rosario”, 08/11/1914, p. 2.
10
Excluimos la bibliografía en torno al sindicalismo revolucionario puesto que es abundante, pero
fundamentalmente porque escapa a nuestro interés investigativo que se ancla en los efectos de
aquel importante congreso y no en la corriente sindicalista en sí.
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una dimensión conflictiva clave para la comprensión de las
dinámicas organizativas, ideológicas y políticas del movimiento obrero rosarino,
el cual tuvo un papel destacable al tiempo que debió lidiar con los efectos
dejados por el Congreso.
Postulamos que el rol desempeñado por las delegaciones de Rosario fue de suma
importancia, no solo por el peso histórico que la ciudad tenía dentro del campo
obrero organizado, sino porque fungió como punta de lanza de una estrategia
política que terminó por generar un viraje histórico al interior de la principal
entidad federativa del país. Al mismo tiempo, entendemos que dicho accionar
no siempre respe el mandato representativo; este aspecto abrió profundas
discusiones y rupturas a nivel local, hecho que activó singulares derroteros
organizacionales que ya no tendrían solución de continuidad.
El trabajo se estructura en tres apartados. Mientras que en el primero
analizaremos la situación gremial local, en el segundo nos adentraremos en la
participación rosarina en el congreso y sus efectos. Por último, indagaremos en
el principal hecho huelguístico de aquel año, el cual, a pesar de sus dinámicas
propias, se vio atravesado por las consecuencias del cónclave obrero. Para ello,
hemos recurrido a un amplio abanico de fuentes de diversa matriz,
incorporando un registro de escasa utilización hasta el presente: los libros de
actas de la nueva federación nacida después del IX Congreso. A su vez, más de
una docena de diarios y periódicos fueron puestos en diálogo con documentos
institucionales. Analizaremos, ahora, la realidad gremial rosarina a instancias
del congreso de abril de 1915.
Lucha gremial e ideología: de la FOLR a la FORA IX Congreso
Para 1915, los contornos de la conflagración europea se volvieron más nítidos,
así como evanescente toda posibilidad de una pronta solución. Sin embargo,
para ciertos sectores productivos y exportadores, aquella prolongación del
conflicto bélico abrió espacios para la experimentación y para el desarrollo de
lucrativos negocios. No obstante, para la clase trabajadora la continuidad de la
guerra significaba, a priori, dos cosas: por un lado, la profundización de la
situación de crisis y desempleo que ya se percibía cada vez más vinculada a la
extensión de la contienda que a posibles soluciones locales; por el otro, la
participación directa de buena parte de las nacionalidades representadas por
los inmigrantes de la ciudad (Otero, 2015). De esta forma, quienes no se
alistaron como reservistas siguieron el conflicto a la distancia, pero sumergidos
en la pobreza y el desempleo que aquella guerra parecía haber disparado
(Álvarez, 2025).
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Las autoridades municipales, por su parte, hicieron bastante poco por
acercarse al mundo proletario. No buscaron replicar la experiencia del año
previo cuando habían generado empleo temporario, sino que prolongaron
medidas paliativas de tinte comercial como las ferias francas, las cuales
mutaron de una dimensión temporaria a una permanente. En cambio, su
accionar fue más activo en materia de persecución de la desocupación y la
mendicidad callejera; estas ya no buscaban ser revertidas, sino combatidas por
medio de la reclusión o la prisión, según correspondiera. La situación de
inacción municipal también estuvo atravesada por conflictos políticos que
llevaron a la alternancia de tres mandatarios al frente del Departamento
Ejecutivo, al tiempo que las autoridades no tuvieron actuación alguna frente al
único gran conflicto entre el capital y el trabajo de aquel singular año.
Por su parte, la FOLR buscó sostenerse como espacio de representación obrero
y progresivamente se fue acercando a los desocupados, un nuevo sujeto social
al cual tenía que interpelar en aquella delicada coyuntura de desocupación y
pobreza creciente. Comenzó el año con reuniones de los secretarios de los
gremios adheridos a los fines de regularizar el funcionamiento federativo y tratar
de recuperar las cotizaciones necesarias para tal fin.
11
Por su parte, los obreros
pintores estaban en vías de reorganizar su gremio y definieron enviar un
cobrador por los talleres a levantar la cotización de los afiliados.
12
Este hecho
se volvió problemático en otros sindicatos puesto que puso de manifiesto la
actitud proactiva de buscar ingresos de forma compulsiva ante aquella
coyuntura de asfixia económica para los gremios. También estaban en vías de
organizarse los obreros sastres, panaderos, ladrilleros y estibadores del puerto,
todos los cuales llamaron a realizar asambleas por aquellos meses estivales.
13
Solo los obreros ebanistas venían librando una huelga por entonces (iniciada el
13 de diciembre), la cual llegó a su fin con una singular victoria: nueve casas
tuvieron que aceptar el pliego de condiciones impuesto por los trabajadores.
Este constaba de los siguientes puntos: la reincorporación de todos los
huelguistas, la jornada de ocho horas, la obligatoriedad de contratar
únicamente a obreros del gremio, un aumento del 35% en las tarifas de mano
de obra, el reconocimiento del cobrador de la sociedad en los talleres y la
exigencia de que todo operario requerido por los patrones fuera solicitado a la
sociedad.
14
Este hecho constituyó un triunfo más que significativo en aquella
coyuntura adversa para las reivindicaciones obreras, en la cual volvió a aparecer
11
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 01/01/1915, p. 3.
12
La Vanguardia (Buenos Aires), “De Rosario”, 18 y 19/01/1915, p. 4.
13
La Reacción (Rosario), “Movimiento obrero”, 08/02/1915, p. 5.; 09/02/1915, p. 4;
20/02/1915, p. 4.
14
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 19/01/1915, p. 3.
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la cuestión del cobrador gremial como puntal para garantizar la
supervivencia societaria.
Por su parte, el gremio ferroviario que a pesar de la coyuntura constituía un
bastión estratégico para el mundo obrero realizó asambleas en las cuales se
recordó el tercer aniversario de la importante huelga de 1912 que inició un año
de singulares características y conflictos. Durante los encuentros, los
trabajadores remarcaron y denunciaron que las empresas del rubro todavía no
habían cumplido con la reincorporación de los compañeros despedidos en
aquella oportunidad.
15
A raíz de ello, en enero ya había rumores de una posible
huelga en el sector del riel producto del incumplimiento de las mejoras
solicitadas,
16
pero desde espacios afines al partido de gobierno se indicaba que
se trataba de una maniobra patronal, de origen inglés, para presionar por
concesiones comerciales en la coyuntura de guerra.
17
Desde la Federación
Agraria Argentina (FAA) bregaban porque la huelga fuese conjurada y evitar así
el perjuicio de los colonos que tenían sus cosechas próximas a ser
despachadas.
18
Por otro lado, el gremio se encontraba próximo a la realización
de su primer congreso,
19
por cuanto realizaron asambleas organizadas por la
Federación Obrera Ferrocarrilera (FOF) de la sección local, de cara a ultimar
detalles y sostener el clima de agitación.
20
Finalmente, los días 6 y 7 de marzo
se desarrolló el cónclave de la joven federación que contaba con 4.000 cotizantes
y 15.000 asociados (Marotta, 1975).
Aquel verano, a contracorriente de la tendencia observada hacia finales delo
previo, la actividad gremial y asociativa se sostuvo. La FOLR convocó a un picnic
en la quinta de Maza, en el pintoresco y rumuroso barrio Sorrento, bajo la
sombra protectora de las ramadas, de frente al bello espectáculo del gran
Paraná, el día 10 de enero del imberbe 1915 se deslizará caricioso, pleno de
alegres bullangas, tal como si un avance de nuestro ruidoso vivir.
21
El grupo La Rebelión tenía a su cargo la organización del evento, pero que debió
posponerse al mes siguiente ya que el dueño de la quinta, dos días antes del
evento y bajo presiones políticas,
22
decidió declinar su ofrecimiento.
23
El picnic
se realizó el día 7 de febrero en simultáneo al que llevaban a cabo en Buenos
15
La Vanguardia (Buenos Aires), “De Rosario”, 15/01/1915, p. 3.
16
El Deber (Rosario), “La huelga de ferroviarios”, 07/02/1915, p. 1.
17
La Reacción (Rosario), “Rumor sensacional”, 05/02/1915, p. 1.
18
La Tierra. Órgano oficial de la Federación Agraria Argentina (Rosario), “Un peligro más!”,
29/01/1915, p. 1.
19
La Fraternidad, Órgano Oficial de la “La Fraternidad”, Sociedad de Maquinistas y Foguistas de
Locomotoras (Buenos Aires), "La Asamblea General de Delegados del 18/19 de marzo",
01/04/1915, p. 1.
20
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 30/01/1915, p. 3.
21
La Protesta (Buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 07/01/1915, p. 3.
22
La prensa radical adujo que se trató por razones climáticas. La Reacción (Rosario), “Movimiento
obrero”, 07/02/1915, p. 1.
23
La Protesta (Rosario), “El picnic de Rosario”, 09/01/1915, p. 2.
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Aires. No se trataba de una acción anodina: el motivo era recaudar
fondos para La Protesta, pero sobre todo para el postergado proyecto de la
imprenta propia del grupo rebelionista, el cual ya se encontraba próximo a su
definitivo cometido.
24
El programa del evento no solo resulta interesante en términos de un
acercamiento social a la cultura proletaria, el ocio y el divertimento, sino porque
permite observar la construcción generizada de las actividades que varones y
mujeres podían realizar: 1) Apertura de la fiesta por la banda; 2) Carrera de 100
metros; 3) Salto de vallas y ollas colgantes; 4) Inauguración del correo de tarjetas
postales y del bazar-rifa organizado por el Centro femenino; 11 am almuerzo; 5)
Carrera de 100 metros para señoritas; 6) Enhebrar la aguja para señoritas; 7)
Gran cinchada entre carnívoros y vegetarianos; 8) Carreras de carretillas, de
cuchara con huevo y embolsados; 10) Gran baile popular hasta las 7 de la tarde.
Los hombres abonaban $0.50 y las mujeres $0.20, mientras que los niños no
pagaban entrada.
25
Estas instancias recreativas resultaban fundamentales para el acercamiento no
solo de los compañeros, sino de la familia proletaria. Pero también lo eran en la
medida en que permitían construir un sentido del ocio proletario, elidido del
ocio hegemónico entendido en términos de control social (Stedman Jones,
2014). Aquí podemos ver los efectos sexuados del divertimento en su división de
las actividades lúdicas, pero también la importancia del almuerzo como
momento de encuentro compartido.
Al calor de este tipo de acciones tendientes a juntar fondos los gremios
continuaban en sus labores de reordenamiento y captaciones de nuevos
afiliados. Los empajadores de damajuanas, que ya habían desarrollado medidas
de fuerza en reiteradas oportunidades, se vieron compelidos a una nueva huelga
contra una de las casas más grandes de la ciudad, La Unión,
26
para lo cual
pedían la solidaridad de sus pares de Buenos Aires, pero no para que declaren
huelgas en apoyo, sino para que no permitan el envío de esquiroles desde la
capital del país.
27
Ante la situación de desocupación reinante resultaba s
acuciante garantizar la medida de fuerza local que su expansión nacional.
En tren de organizarse y poder enfrentar a la Sociedad Protectora del Trabajo
Libre (SPTL), entidad patronal que buscaba contrarrestar las reivindicaciones
obreras conquistadas en el sector (Rapalo, 2015), los obreros del puerto
realizaron una multitudinaria asamblea a fines de enero entre quienes
conferenció Pedro Casas. Buscaron activar la denuncia sobre dicha sociedad
24
La Protesta (Rosario), “La Protesta en Rosario”, 24/01/1915, p. 7.
25
La Protesta (Rosario), “El picnic en Rosario”, 28/01/1915, p. 3.
26
La Vanguardia (Buenos Aires), “Los obreros empajadores”, 21/02/1915, p. 3.
27
La Protesta (Buenos Aires), “Convocatorias y resoluciones”, 21/02/1915, p. 6.
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patronal que controlaba el trabajo portuario al tiempo que
suministraba rompehuelgas a las casas exportadoras.
28
Este representante de
los obreros marítimos comenzó a ser visto con desconfianza por algunos
sectores del gremio, para quienes solo era un agitador profesional que vivía de
las cuotas gremiales y que en definitiva nunca había trabajado como portuario
en ninguna de sus áreas. A pesar de ello, los obreros del puerto designaron a
Casas como secretario general a mediados de octubre de aquel año,
29
hecho que
indicaba que al margen de las tensiones que suscitaba también era valorado por
sus dotes sindicales.
Sin embargo, la situación de malestar y tensión para con Casas no era un
fenómeno solo portuario, también lo era para los ferroviarios. Desde el 18 de
junio de 1914 este sujeto había comenzado a oficiar como secretario general de
la Sociedad de Obreros Ferroviarios,
30
con lo cual para mediados de 1915 poseía
ni más ni menos que la representación de dos gremios estratégicos, tanto por
su posición productiva como por su cantidad de afiliados. Esto se volvió también
problemático en torno al congreso de los trabajadores del riel que tuvo lugar en
marzo. Los altercados entre Casas y el delegado de la seccional de Cruz del Eje
consumieron la primera sesión del cónclave; allí, el primero mocionaba para que
las votaciones fuesen por seccionales, mientras que el segundo bregaba porque
se realizaran per pita. Aquello conllevó la ruptura de algunas secciones que
decidieron retirarse del encuentro entre ellas la rosarina, donde la figura de
Casas fue impugnada en los mismos términos en que lo habían hecho los
portuarios: por no ser obrero del gremio que representaba.
31
La cuestión de la
representación de los gremios constituía un punto nodal para los anarquistas,
pero no así para los sindicalistas, aspecto que comenzó a manifestarse
problemático no solo a instancias de las representaciones en el interior de los
gremios sino, y sobre todo, en torno a los congresos federales, como veremos
enseguida.
El IX Congreso forista y su impacto en Rosario
Esto nos conduce a pensar procesos de proyección nacional, como fueron los
congresos de las diferentes federaciones obreras. Si bien el análisis de estos
excede a los intereses de esta investigación, resulta importante realizar algunas
puntualizaciones. El rol que tuvo Rosario como plaza fuerte para la expansión
del sindicalismo revolucionario resulta inobjetable. Hemos indicado que entre
28
La Protesta (buenos Aires), “La Protesta en Rosario”, 30/01/1915, p. 3.
29
El Mensajero (Rosario), “Movimiento obrero”, 15/10/1914. Recorte extraído del prontuario de
Casas.
30
Prontuario 1607, Serie Orden Social, Sección División de Investigaciones, Fondo de la Policía
de Rosario UR II. AGPSF - Sede Rosario.
31
La Protesta (Buenos Aires), “Movimiento obrero”, 07/03/1915, p. 7.
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los principales promotores de dicho desembarco en la ciudad se
encontraban Pedro Casas y Marcelino Rigotti (Álvarez, 2024), quienes desde el
inicio de la nueva década tuvieron un rol destacado en la reorganización de los
gremios de la ciudad, en la expansión del sindicalismo
32
entre los anarquistas a
partir de conferencias y veladas, pero sobre todo en monopolizar, en muchas
oportunidades, la representación de los gremios y federaciones obreras. Si bien
desconocemos cómo llegaron a ocupar los espacios donde actuaron, resulta
evidente que ello se explica por el concurso de al menos tres variables: su actitud
organizativa y siempre dispuesta a sostener la actividad gremial; sus innegables
dotes como oradores, así como su dedicación casi a tiempo completo para las
labores sindicales y de militancia, que seguramente convenció a más de un
gremio que sus representaciones eran de las más dedicadas y “profesionales” a
que podían aspirar. Ejemplo de ello fue la designación de Casas como delegado
al congreso del riel que reseñamos líneas arriba, para lo cual se argumentó que
convenía que fuese él el delegado ya que era una persona de ideas “avanzadas”.
33
El crecimiento de la Confederación Obrera Regional Argentina (CORA) ya
contaba con algunos años, pero después de 1912 se volvió evidente, inclusive
para sus miembros, que la báscula en la correlación de fuerzas con el
anarquismo estaba comenzando a equipararse. Nacida en 1909 después de un
frustrado segundo intento por la unificación obrera, esta central tuvo un
crecimiento sostenido que apuntaló a la corriente sindicalista dentro de un
campo obrero donde ya no solo los libertarios y socialistas interpelaban al
proletariado (Belkin, 2018).
Luego del resultado poco destacable de la huelga general de finales de 1913 la
FORA comenzó, al menos a los ojos de los sindicalistas, un proceso de franco
retroceso donde ya no detentaba la real hegemonía y representación de la clase
obrera del país (Belkin, 2022). De esta forma, hacia 1914 y bajo el diagnóstico
de la decadencia forista, los sindicalistas revolucionarios convocaron a un
Congreso de Concentración obrero que, a diferencia de los intentos de fusión
ensayado en otras tres oportunidades,
34
en este caso tenía por objetivo lograr el
fortalecimiento de la CORA a partir de la incorporación de más gremios a sus
filas. Aquel Congreso contó con la singular moción, ya discutida antes del
Congreso, de la Federación Gráfica Bonaerense (FGB), que postulaba la
disolución de la CORA y la creación de un “comité gremial encargado de realizar
los trabajos fusionistas y con la misión de convocar en tiempo oportuno, dentro
32
Utilizaremos itálicas para referirnos al sindicalismo revolucionario como corriente ideológica y
diferenciarlo del sindicalismo como práctica sindical.
33
Informe policial sobre dichas asambleas obrera con fecha del 31 de marzo de 1914. Prontuario
1607, División de Investigaciones de la Policía de Rosario, Prontuarios históricos, Archivo
General de la Provincia de Santa Fe.
34
Se realizaron intentos en 1907, 1909 y 1912, no lográndose el cometido de crear una sola
central nacional.
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del plazo de dos años que prescribe para su duración, un congreso
que resuelva definitivamente la unificación obrera”.
35
Esta propuesta,
36
impulsada por dicho gremio en manos de los socialistas, fue rechazada de plano
por los sindicalistas antes del Congreso. Aquello tenía sentido, si el objetivo era
“concentrar” a los obreros en la CORA y así desplazar a la FORA como principal
central obrera, carecía de sentido autodisolverse.
Sin embargo, para cuando se sustanció el Congreso a finales de junio la
situación había dado un giro radical. El delegado socialista de la FGB, Manuel
González, ratificó su moción. El rechazo a la misma no fue en los términos en
que había discurrido en la prensa los meses previos al cónclave, sino que fue
por una interpelación del delegado rosarino por los obreros herreros de obras,
Marcelino Rigotti. Para sorpresa de muchos, este antepuso una contra moción
que pidió fuese sometida a votación y que postulaba “la adhesión a la FORA
como medida expeditiva para la fusión, estableciendo como base de este acuerdo
la expulsión de los sindicatos amarillos que aquella cuenta en su seno, tal como
el sindicato de picapedreros de la capital”.
37
Es decir, operó un desplazamiento
desde el rechazo sindicalista a la autodisolución, hacia su aceptación e
inmediata incorporación de sus gremios componentes al interior de la FORA.
Si bien nunca justificó la premura por ingresar a la FORA, insistía en la
necesidad de ser expeditivos. Desde luego que aquella urgencia estaba jalonada
por razones estratégicas, las cuales fueron denunciadas como traición y
contubernio por un ala del sindicalismo que no estuvo de acuerdo con sacrificar
la propia entidad para ingresar a la FORA. Este sector, encolumnado detrás de
una breve experiencia editorial llamada El Sindicalista, afirmaba que el
repentino cambio de opiniones de los principales cuadros de la corriente días
antes del Congreso se debía a una suerte de conspiración y acuerdo que se
sostuvo en secreto hasta el mismo cónclave. Ello respondía a la intención por
hacer parecer natural el desenvolvimiento de las sesiones con una moción que
al final fue defendida por amplia mayoría. Así, la Concentración en torno a la
CORA abrió paso a un “asalto final” de la FORA (Belkin, 2018).
Desconocemos los detalles del cambio de parecer de los principales
representantes gremiales, pero resulta significativo que la moción que terminó
por torcer los destinos de aquel Congreso obrero haya sido capitaneada por
Rigotti. Solo cinco días antes del inicio del cónclave en Buenos Aires este disertó
en Rosario en el marco de una conferencia convocada por la FOLR, en la cual
junto con Pedro Casas hablaron sobre la importancia de la fusión obrera y
35
La Acción Obrera (Buenos Aires), “Primer Congreso de la Confederación Obrera R. Argentina,
04/07/1914, p. 1.
36
Propuesta completa en: El Obrero Gráfico (Buenos Aires), “El Congreso de la C.R.A”, 66, mayo
y junio de 1914, p. 4 y 5.
37
La Acción Obrera (Buenos Aires), “Primer Congreso de la Confederación Obrera R. Argentina,
04/07/1914, p. 1.
CARLOS ÁLVAREZ
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explicaron que era la forma de lograr la derogación de las leyes de
Residencia y Defensa Social.
38
Dos meses después, con el Congreso en un
cuarto intermedio hasta finales de agosto a la espera de la ratificación de las
medidas adoptadas, una vez más Rigotti participó de una asamblea convocada
por la FOLR. En esta oportunidad, el objetivo de la misma era comentar sobre
los efectos del trabajo liderado por el Comité Popular bajo las órdenes del
municipio,
39
pero en el marco de ello tomó la palabra Rigotti y afirmó que hasta
que los obreros no sean conscientes y estén unidos estarían destinados siempre
al fracaso. Aquella intervención generó cruces verbales con obreros que le
señalaron que ellos ya eran conscientes y ya estaban unidos, hecho que
marcaba una clara tensión en torno a la fusión obrera que dividía opiniones por
esos meses.
40
Lo que resulta interesante aquí para nuestro análisis es el rol que
tuvieron ambos referentes en militar en los espacios gremiales la nueva
intención de unificación obrera, pero en este caso, ingresando a la FORA.
A inicios de abril de 1915 tuvo lugar el IX Congreso de la FORA (Marotta, 1975;
Oddone, 1975), el cual había sido convocado a finales del año previo bajo la
presión de los sindicalistas con el apoyo de los ácratas fusionistas. La
participación de los representantes rosarinos fue importante en las
deliberaciones previas. A la hora de confeccionar los temas a tratar, los
ebanistas de Rosario plantearon el problema en torno a qué actitud se debía
adoptar con respecto a los gremios autónomos. También lo hicieron sobre la
jornada de seis horas de trabajo; la creación de escuelas racionalistas y la
necesidad de publicar un diario obrero. Por su parte, los herreros de obras
estuvieron en las proposiciones en torno a la supresión del nombre FORA; sobre
el trabajo a destajo; el problema de la desocupación; la cuestión agraria; las
leyes represivas de Residencia y Defensa Social; el antimilitarismo; el problema
de la Gran Guerra y adhirieron al postulado de los ebanistas sobre la necesidad
de un diario obrero.
41
Aquí es donde la participación de Casas y Rigotti fue relevante otra vez. El
primero ofició como representante de los gremios de obreros del puerto; de la
Federación Obrera Ferrocarrilera (FOF); de los ferroviarios de Santa Fe y
también como representante, ni más ni menos, que de la FOLR. Por su parte,
Rigotti hizo lo propio para los obreros herreros de obras. También estuvieron
38
Informe policial sobre ambas disertaciones con fecha del 22 de junio de 1914. Prontuario
968, División de Investigaciones de la Policía de Rosario, Prontuarios históricos, Archivo General
de la Provincia de Santa Fe.
39
Proyecto municipal de empleo público temporal para contener la desocupación en el invierno
de 1914.
40
Informe policial sobre su disertación con fecha del 14 de agosto de 1914. Prontuario N° 968,
División de Investigaciones de la Policía de Rosario, Prontuarios históricos, Archivo General de la
Provincia de Santa Fe.
41
La Protesta (Buenos Aires), “Congreso de la FORA”, 24/03/1915, p. 2 y 3.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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por Rosario Augusto Pellegrini compartiendo representación por
la FOLR con Casas, así como Montale y Loperena por los ebanistas; Villaró por
los ferroviarios y Giribaldi por la Federación Obrera Santafecina. El Congreso
comenzó con Casas como presidente y contó con Rigotti entre los secretarios.
42
El desarrollo del cónclave excede a nuestro análisis, pero sí resulta importante
para el mismo señalar que una vez más Casas y Rigotti tuvieron una actuación
de primer orden. El punto más sensible del Congreso no lo constituía la fusión
en sí, sino el pacto de solidaridad que regía a la FORA desde hacía una década
y que establecía su embanderamiento detrás del comunismo anárquico como
precepto. El 75% de los votos decidieron la eliminación de aquel mandato que
constituía la piedra angular de todas las discusiones. Dentro de los 45 gremios
que votaron su eliminación estaban por Rosario los herreros de obras, los
ebanistas, obreros del puerto, la FOF y ni más ni menos que la propia FOLR.
43
La importancia nodal de este hecho solo puede ser dimensionada a la luz de la
historia del anarquismo en Argentina. Rosario, ciudad bastión del pensamiento
ácrata, “Barcelona argentina donde el adjetivo anarquista supo ser
hegemónico, daba por tierra con casi dos décadas de predominio comunista-
anárquico para impulsar en la FORA su eliminación como lo había hecho en su
propio pacto de solidaridad dos años antes.
Aquel IX Congreso fue el punto de fatiga por dónde se cortó la recién lograda
unificación puesto que algunos sectores libertarios no dispuestos a sacrificar
aquel Pacto de Solidaridad decidieron desconocer las resoluciones del IX
Congreso, entre ellos los obreros del calzado de Rosario (Belkin, 2023). Así, a
los pocos meses se constituyó la FORA V Congreso, entidad que recogía la
representación de los sectores ácratas que no acompañaban a la nueva FORA
IX Congreso, nombres con los que en adelante se conocerían a las federaciones
anarquistas y sindicalistas respectivamente.
Si bien Casas y Rigotti lograron que sus respectivas representaciones gremiales
aceptaran y validaran lo actuado en aquel cónclave proletario, hubo voces de
queja que los tildaban como traidores, tal era el caso del diario ácrata La
Protesta. Un dolido Teodoro Antillí embestía contra aquellos “ex anarquistas”
que ya se habían “olvidado de Constanzo Panizza”.
44
También podemos observar
diatribas de obreros rosarinos en las páginas de aquel diario donde daban
cuenta de que el apoyo lejos estuvo de ser unánime, pero mayoritario. Vicente
Arbiol, por ejemplo, planteaba su completo desacuerdo con el accionar de las
delegaciones rosarinas, pero sobre todo con el conjunto de las resoluciones
aprobadas.
45
Las tensiones, como era de esperarse, también llegaron a la FOLR.
42
La Protesta (Buenos Aires), “El IX Congreso de la FORA”, 02/04/1915, p. 1.
43
La Acción Obrera (Buenos Aires), “Federación Obrera Regional Argentina”, 10/07/1915, p. 6.
44
Ex secretario general de la FOLR fallecido en 1913 y referente de las huelgas de aquel año. La
Protesta (Buenos Aires), “Contra el congreso de la Federación”, p. 1.
45
La Protesta (Buenos Aires), “Por el comunismo anárquico”, 18/04/1915, p. 4.
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Los obreros del calzado, así como los conductores de carros, se
manifestaron en abierta oposición. El primero de estos gremios llamó a una
asamblea para ratificar o rechazar las resoluciones del Congreso, con el
resultado ya indicado, pero sobre todo remarcó que ante otro potencial cónclave
ya no enviaría a un “águila” como Casas, sino que elegiría un obrero propio,
poniendo de manifiesto que el problema de las representaciones obreras, como
adelantamos páginas arriba, era más sensible.
46
Carlos Caramutta, secretario
general de los obreros constructores de carruajes, salió a desmentir un suelto
del periódico La Antorcha donde se acusaba a su gremio de apoyar al IX
Congreso, pero este informaba que todavía no había tenido asamblea para
resolver la cuestión.
47
La fractura que experimentaron los anarquistas entre
quienes sostuvieron sin miramientos el embanderamiento en el comunismo
anárquico y quienes lo entendían como un obstáculo para la unificación obrera
abrió profundas discusiones y controversias aquel año.
Todo ello eclosionó en una tensa asamblea en el local federal rosarino el día 14
de abril en la cual Casas debía justificar su actuación en el Congreso. El
delegado expuso y buscó apurar la votación, pero el secretario de actas insistió
en leer la circular de los conductores de carros donde constaba su rechazo,
negándose a su vez a ratificar el acta de aquella tensa sesión. Finalmente, la
aprobación en favor del IX Congreso primó, pero fue una victoria pírrica.
48
No
obstante, resulta significativo el hecho de que el día 10 de abril, es decir cuatro
días antes de esta ratificación en la asamblea de la FOLR, el Consejo Federal de
la nueva FORA IX Congreso informaba en el marco de su tercera sesión que la
FOLR había enviado una correspondencia adhiriendo a los acuerdos del
Congreso.
49
Es dable pensar que estos delegados hayan comunicado una
adhesión formal que todavía no había sido discutida por la federación, motivo
por el cual buscaron apurar las discusiones y sembrar la confusión para poder
así legitimar lo que haan informado de forma inconsulta a la FORA novena.
El calendario no hizo más que atizar los ánimos habida cuenta de la proximidad
del de mayo para el cual comenzaron los preparativos. Con el campo sindical
estremecido y fragmentado por los efectos del Congreso forista, el nuevo
secretario general de la FOLR, Ignacio Astor, indicaba como punto de encuentro
la intersección de las calles Salta y Oroño para la solemne marcha obrera que
conmemoraría nuevamente a los Mártires de Chicago en su desplazamiento
hasta la plaza López.
50
Los socialistas, por su parte, sostuvieron su punto de
46
La Protesta (Buenos Aires), “Nuestras correspondencias del interior”, 23/04/1915, p. 3.
47
La Protesta (Buenos Aires), “Una protesta”, 30/04/1915, p. 3.
48
La Protesta (Buenos Aires), “Nuestras correspondencias del interior”, 23/04/1915, p. 3.
49
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta 3, 10/04/1915, f.
9.
50
La Protesta (Buenos Aires), “Del Rosario”, 24/04/1915, p. 3.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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encuentro en la plaza San Martín. A pesar de las tensiones y
desavenencias la asistencia fue señalada como numerosa, encabezada por la
banda musical y luego, ya en el destino, contó con las disertaciones de Casas,
Rigotti, Azqueta, Moreno y otros.
51
Para entonces ya resulta notorio el bloqueo
mediático realizado por el diario ácrata La Protesta, el cual dejó de cubrir los
sucesos de Rosario con la excepción de aquellos vinculados a los gremios que
rompieron con el IX Congreso.
52
En torno al de mayo en la ciudad solo
afirmaba, a contramano de la prensa local, que tuvo muy escasa convocatoria,
pero que a pesar de ello muchos gremios asistieron por la sola razón de no vaciar
el acto de una fecha tan importante, pero remarcaban que las tensiones al
interior de la FOLR eran profundas.
53
Continuaron su cobertura de los gremios afines y reprodujeron las resoluciones
de la asamblea de los obreros del calzado, la cual resulta elocuente e importante
porque es la única que disponemos de un gremio díscolo con la dirección de la
FOLR. En aquel encuentro determinaron lo siguiente: 1) Desconocer la labor
hecha por los delegados de su sociedad y a los de la FOLR por tomarse
atribuciones que no les habían sido confiadas; 2) Afirmar el comunismo
anárquico; 3) Desacuerdo con la carta orgánica del IX Congreso; 4) Solo apoyar
huelgas nacionales e internacionales que sean comunistas anárquicas; 5)
Mantenerse dentro de la FOLR; 6) En caso de otro congreso no aceptarán
mediación, mandarán un delegado propio.
A pesar de su temprana y decidida ruptura con las resoluciones federales
sostuvieron su adhesión a la misma, pero marcando que su apoyo solidario sólo
estaría disponible para con los compañeros de la misma ideología. Después del
impasse del de mayo, los gremios disconformes con el IX Congreso se dieron
cita al día siguiente para comenzar a pergeñar la creación formal de la FORA V
Congreso. Al encuentro, en Buenos Aires, asistieron veintiún gremios, de los
cuales por Rosario solo los obreros del calzado estuvieron presentes (Oddone,
1975). Se remarcó la necesidad de esperar a que más gremios tuvieran sus
respectivas asambleas para definir sus posicionamientos y se sumó, a pedido
de los obreros panaderos de la capital, que al nombre de la FORA se adhiriera
su fundación en 1901. Se buscaba así evitar todo tipo de confusiones con la
nueva entidad.
54
De esta forma, ambas FORAs buscaron retener la adhesión
local y comarcal de la mayor cantidad de gremios y federaciones posibles y
conservar el sistema federativo de estructura nacional.
51
La Reacción (Rosario), “La fiesta del trabajo”, 02/05/1915, p. 1.
52
El bloqueo mediático protestista, así como la ausencia de otros periódicos durante esos meses,
hacen que resulte dificultoso reponer los derroteros posteriores de los noventistas, con lo cual
aquí se observará una sobre representación de La Protesta como única fuente disponible para
Rosario.
53
La Protesta (Buenos Aires), “En Rosario”, 04/05/1915, p. 1; “Del Rosario”, 08/05/1915, p. 3.
54
La Protesta (Buenos Aires), “Por la Federación del V Congreso”, 04/05/1915, p. 1.
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Transcurridos dos meses de la ruptura forista encontramos que en La
Protesta solo se informaban las secretarías adheridas a la FORA V, que por
Rosario solo contaba con los obreros del calzado y los constructores de
carruajes, lo cual, sin ser un dato definitivo,
55
permite sospechar una masiva
tendencia en apoyo a la FOLR y su inscripción en la FORA IX. En el caso del
segundo de los mencionados gremios resulta singular el hecho de que dos meses
después de haberse encolumnado con la FORA V hiciera circular en la otra
federación noventista que se mantendría fuera de ambas,
56
como gremio
autónomo, lo que permite observar el nivel de discusiones que perduró durante
esos meses. En el otro sentido, un temprano caso de adhesión a la entidad
noventista fue el de los herreros de obra, no por casualidad bajo el secretariado
de Rigotti, quienes a fines de mayo ya se habían adherido a la federación.
57
Con el correr de los meses los gremios se ajustaron no solo a la situación de
profundización de la crisis y el desempleo, sino también a la nueva realidad
ideológica y sindical. Los quintistas obreros del calzado estuvieron en huelga
durante el invierno y cosecharon victorias en numerosas casas de la ciudad.
Este mismo gremio lideró la creación de la Sociedad de Oficios Varios
Comunistas (SOVC),
58
una entidad quintista que buscó disputarle la
representación a la FOLR, a la cual entendían como herida de muerte.
59
Sin
embargo, esta mantuvo regulares informes sobre su funcionamiento al Consejo
Federal de la FORA orientada por cuadros sindicalista.
60
Al margen de su
derrotero, es menester remarcar la importancia de la nueva coyuntura, porque
si la FOLR cambió su rumbo y eso fue un quiebre con el pasado, el hecho de
que aparezca de su seno una nueva federación opositora también lo es. En
tanto, ya se habían encuadrado dentro de la FORA IX la FOLR y los herreros de
obra, ebanistas,
61
obreros del puerto, así como la FOF.
62
Sin embargo, los
portuarios de Rosario volvieron sobre sus pasos y se desligaron formalmente de
la federación sindicalista hacia finales de septiembre,
63
a tan solo dos semanas
del inicio de un conflicto que abordaremos en el próximo apartado.
55
La Protesta (Buenos Aires), “Secretarías de las sociedades adheridas a la FORA”, 03/06/1915,
p. 4.
56
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta N° 10, 08/08/1915, f.
42.
57
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta N° 6, 28/05/1915, f.
21.
58
Funcionaba en de mayo 1260.
59
La Protesta (Buenos Aires), “De Rosario”, 30/07/1915, p. 2.
60
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta N° 18, 29/09/1915, f.
69, 71.
61
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta N° 8, 09/07/1915, f.
34.
62
La Organización Obrera (Buenos Aires), “Organización”, 01/08/1915, p. 3.
63
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta N° 18, 29/09/1915, f.
68.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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El crecimiento de la FORA IX fue exponencial desde su formación
en 1915 hasta su disolución en la Unión Sindical Argentina en 1922, como el
Gráfico 1 permite observar. En tanto, Casas y Rigotti siguieron predicando las
ventajas de la nueva central noventista y buscaron interpelar a los gremios aún
no definidos, así como a los desocupados que por los primeros días de agosto
se congregaban de a millares en la plaza Sarmiento. Con la intención de
apuntalar a la FOLR realizaron eventos desde el Centro Sindicalista para juntar
fondos destinados a las maltrechas arcas federativas.
64
Hacia fines de año ya
no se buscaba ayudar económica a la federación, sino saldar deudas, lo cual
permite dimensionar la coyuntura en que se encontraba después del noveno
Congreso.
65
Por su parte, una vez saldada la discusión sobre las resoluciones,
la FOLR convocó a una asamblea para discutir los resultados del noveno
congreso. Luego llamó a una sesión extraordinaria del Concejo Federal para
postular el nuevo Pacto de Solidaridad con los gremios federados y autónomos.
66
En tanto, el grupo La Rebelión logró su cometido de comenzar a publicar su
periódico, aunque de forma poco regular. También fueron los impulsores de una
serie de asambleas tendientes a participar del Congreso Anarquista
Sudamericano, para el cual propusieron a Apolinario Barrera como delegado
argentino en el cónclave de Río de Janeiro.
67
Para cuando la primavera arribaba la situación gremial era compleja. Los
obreros electricistas lograron reorganizarse y operar en el local de Paraguay
1165. Los ferroviarios parecían haber caído en la apatía al igual que los
constructores de carruajes, gremios que no tuvieron mucha actividad por
entonces. En cambio, los obreros del calzado se mantuvieron activos y
compartían local con la nueva Sociedad de Oficios Varios Comunistas. Los
obreros pintores tuvieron asamblea y definieron desconocer las resoluciones
noventista bajo la afirmación de que la situación de la FOLR desde entonces era
“calamitosa” producto de la injerencia de los sindicalistas.
68
Por su parte, los trabajadores del puerto, según sostenía un corresponsal a La
Protesta, estaban bajo la misma "malsana y caudillista influencia" que los
ferroviarios, refiriéndose a Rigotti y Casas. Al primero no le permitieron
participar de una asamblea, mientras advertían que pudieron deshacerse de
este último, lo cual veremos no resulta del todo cierto.
69
El peso que Casas tenía
para la nueva FORA noventista puede mensurarse en el hecho de que le fue
propuesto ir como delegado de esta a Puerto San Julián, en la Patagonia, pero
64
La Reacción (Rosario), “Movimiento obrero”, 08/08/1915, p. 5; 18/09/1915, p. 7.
65
La Reacción (Rosario), “Sindicalistas rosarinos”, 16/10/1915, p. 13.
66
La Reacción (Rosario), “Movimiento obrero”, 21/09/1915, p. 10.
67
La Protesta (Buenos Aires), “La Rebelión”, 01/10/1915, p. 2; “El Congreso Anarquista
Sudamericano”, 07/10/1915, p. 2.
68
La Protesta (Buenos Aires), “Rosario”, 24/09/1915, p. 3.
69
La Protesta (Buenos Aires), “Movimiento gremial rosarino”, 12/09/1915, p. 4; 17/10/1915, p.
4.
CARLOS ÁLVAREZ
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finalmente, ante su rechazo, fue su compañero de la FOLR Augusto
Pellegrini, quien tenía por misión mediar y tratar de limar las asperezas
existentes entre las organizaciones obreras de dicha localidad y la de Río
Gallegos.
70
Veamos ahora cómo se reconfiguró el campo gremial rosarino de
cara al principal hecho huelguístico del año en la primavera de 1915.
Gráfico 1. Elaboración propia a partir de La Organización Obrera (Buenos Aires).
“Cuadro demostrativo de las fuerzas de la F.O.R.A. de Diciembre a Marzo 2022”,
05/05/1922, p. 5. El año 1922 representa solo el primer trimestre que es la fecha en
que se disolvió la FORA para ingresar en la Unión Sindical Argentina. Prorrateado en el
año daría una cantidad de 501.532 adherentes.
Reverdecer de la conflictividad obrera: la huelga portuaria
Después de una serie de acaloradas asambleas, los obreros del puerto
definieron mantenerse por fuera de la nueva FORA IX y estaban en discusiones
70
Casas rechazó una delegación para ir a la Federación Obrera de Puerto San Julián en la
Patagonia. Desconocemos si ello se debió a sus intereses de mantenerse activo en Rosario o a
otras motivaciones, pero como veremos su actuación lejos estaba de verse truncada en la ciudad.
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta 20, 10/10/1915, f.
76, 79-80.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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para resolver si sumarse a la central quintista.
71
Al margen de la
cuestión ideológica y federativa, sostenían regulares encuentros para activar a
las bases habida cuenta de la situación de precariedad laboral en que se hallaba
el sector, así como por el peso que había logrado obtener la sociedad patronal
SPTL.
72
Por ello, los obreros se dieron cita en el espacioso local de los obreros
albañiles de calle Mendoza 1758 con la finalidad de llamar a la huelga para el
día 16 de octubre.
73
El motivo era el mismo que en 1906 había dado lugar a una
violenta huelga en el sector: la decisión patronal de no respetar el horario de
verano que, como de costumbre, comenzaba a regir desde el 15 de octubre de
cada año (Álvarez y López Calvino, 2023).
El cambio de horario establecía la posibilidad de ingresar más temprano y tener
un corte de media hora para desayunar (Monserrat, 1990). De esta forma, se
buscaba evitar el horario más intenso de sol aprovechando todo lo posible el
fresco matinal. Así, el día 15 los obreros se presentaron a las 6 am y no 6:15,
pero no lograron ingresar.
74
Al día siguiente, según lo acordado, comenzó la
huelga liderada por la Sociedad Unión Cosmopolita de Estibadores del Puerto.
75
La excusa de las patronales exportadoras era que ese cambio de horario suponía
el desperdicio de la fuerza motriz de los elevadores, así que prefirieron
suspender el acuerdo del cambio de horario que hacía una década existía en el
sector.
76
Lo cierto es que para la patronal se presentaba como una oportunidad
para mostrar poder en un momento en que entendían que la sociedad obrera
estaba desarticulada, al tiempo que afirmaban que la situación de desocupación
haría que toda lucha fracasara indefectiblemente.
77
La decisión no era ni un
capricho ni un sesgo intransigente, como fue leído por varios medios, sino una
afrenta consciente que buscaba revertir conquistas obreras en este nuevo y
mejor contexto para las patronales (Rapalo, 2015, pp. 103-104).
El jefe político, Domingo Borghi, buscó destrabar la situación lo antes posible,
para lo cual se reunió con el presidente de la SPTL, Pedro Marc, así como con
el de la BCR, Julio Martin. Una comisión por parte de los obreros fue invitada a
la discusión. Todo indicaba que había un principio de acuerdo, pero la
intransigencia de las exportadoras dio por tierra con las negociaciones.
78
El día
19 estuvo signado por la realización de dos multitudinarias asambleas obreras
con más de 2.000 asistentes cada una y con unos 2.500 obreros en paro.
79
En
las asambleas estuvo como principal orador Pedro Casas, lo que permite discutir
su presunta desvinculación con el gremio, quien afirmó que las patronales
71
La Protesta (Buenos Aires), “Obreros del puerto de Rosario”, 03/09/1915, p. 3.
72
La Protesta (Buenos Aires), “Correspondencia”, 29/08/1915, p. 2.
73
La Reacción (Rosario), “Huelga en el puerto”, 13/10/1915, p. 9.
74
La Protesta (Buenos Aires), “La huelga del puerto de rosario”, 19/10/1915, p. 3.
75
La Reacción (Rosario), “Huelga de estibadores”, 17/10/1915, p. 9.
76
La Organización Obrera (Buenos Aires), “Rosario”, 01/11/1915, p. 4.
77
La Protesta (Buenos Aires), “La huelga del puerto de Rosario”, 21/10/1915, p. 2.
78
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores no ha terminado”, 20/10/1915, p. 9.
79
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 24/10/1915, p. 7.
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buscaron quebrar la huelga con el hambre y producto de la cantidad
de desocupados que había.
80
Imagen 1. La Reacción (Rosario), “El entierro de Honorio Carrasco”, 23/10/1915, p.
23.
Si bien la medida de fuerza comenzó de forma pacífica inclusive afirmaba un
medio que con un trato ejemplar por parte del Jefe Político para con los
obreros
81
Borghi clausuró locales gremiales bajo la excusa de que se tramaba
una huelga revolucionaria.
82
Lo cierto es que hubo fuertes choques entre
huelguistas y crumiros, en uno de ellos un rompehuelga contratado por la SPTL
apuñaló y mató al obrero Honorio Carrasco,
83
hecho que no hizo más que atizar
los ánimos. En la segunda asamblea de aquel día 19 se dio informe de la muerte
del compañero. Se pidió permiso para realizar un importante sepelio donde
llevaron el féretro a pulso hasta el cementerio La Piedad, como puede observarse
en la Imagen 18. El cortejo estuvo muy nutrido, estimado en más de 6.000
obreros,
84
quienes recorrieron los poco más de siete kilómetros que separan al
camposanto del centro de la ciudad. Aquello constituía un ritual solemne de
80
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores no ha terminado”, 20/10/1915, p. 9.
81
El Deber (Rosario), “La huelga del puerto”, 24/10/1915, p. 1.
82
La Capital (Rosario), “La policía y los obreros”, 21/10/1915, p. 11.
83
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores no ha terminado”, 20/10/1915, p. 9.
84
La Protesta (Buenos Aires), “La huelga de los obreros del puerto de Rosario”, 24/10/1915, p. 2
y 3.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
Anuario Nº45, Escuela de Historia
Facultad de Humanidades y Artes (Universidad Nacional de Rosario), 2026
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clase que fue una marca de las luchas obreras. Al tiempo que la
asamblea transcurría con la congoja producida por la noticia, la policía
clausuraba una vez más el local de los albañiles.
85
A la mañana siguiente, cuando los obreros quisieron realizar otra asamblea se
encontraron con el local clausurado y la detención de dos huelguistas. Desde la
prensa local se señalaba que todo el conflicto se debía a la intransigencia
patronal que no cumplía con lo que ella misma tenía por reglamento, como era
un horario de verano que en nada la perjudicaba.
86
Las patronales, a pesar de
la presión del jefe político, afirmaron que no iban a ceder puesto que tenían el
puerto funcionando con normalidad. De hecho, sostenían, solían emplear entre
2.500 y 3.000 obreros por día y durante el inicio de la huelga tuvieron 2.853,
2.697, 2.411 y 2.754 respectivamente.
87
No obstante, el día 22 se dieron cita en la Bolsa, de cara a resolver el conflicto,
Julio Marc por la BCR, Borghi por la jefatura, los exportadores y representantes
del Centro de Cereales Poliacoff y Marston
88
y la delegación obrera representada
por Pedro Casas, José Yabuenca, Pedro Maldonado, Victoriano Garay, Juan
Aranda y José Rodríguez. Los obreros extendieron un pliego de reivindicaciones
que pedía la reincorporación de los huelguistas despedidos; restitución de la
media hora de desayuno; libertad a los estibadores presos; desconocimiento de
la SPTL y la exclusión de todos los rompehuelgas contratados.
89
La reunión
finalizó a las 12:30 sin acuerdo, pero volvieron a reunirse a las 17 horas en un
debate que duró tres intensas horas. Finalmente, todo indicaba que habían
llegado a un principio de acuerdo, con lo cual una asamblea nocturna de
huelguistas ratificó lo comunicado por sus delegados.
90
A la mañana siguiente el nuevo cónclave que debía poner cierre a la huelga se
encontró con una rotunda negativa de las casas exportadoras que negaron
haber aceptado un pliego semejante, actitud que dio por tierra con todo lo
avanzado.
91
Alegaron que había sido un malentendido.
92
Marston, uno de los
representantes por las casas exportadoras alegó que era imposible aceptar un
pliego que pidiera la disolución de la SPTL a la cual ellos mismos pertenecían.
93
Para comunicar su rechazo hicieron publicar el siguiente documento:
85
La Prensa (Buenos Aires), “Rosario”, 21/10/1915, p. 13.
86
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 21/10/1915, p. 9.
87
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 21/10/1915, p. 11; 27/10/1915, p. 7.;
28/10/1915, p. 6; 30/10/1915, p. 7.
88
Boletín de la Bolsa de Comercio de Rosario, N° 92, 15 de noviembre de 1915, p. 3276.
89
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 24/10/1915, p. 7.
90
La Reacción (Rosario), “La huelga de los estibadores”, 23/10/1915, p. 7.
91
La Organización Obrera (Buenos Aires), “Rosario”, 01/11/1915, p. 4.
92
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 26/10/1915, p. 9.
93
La Vanguardia (Buenos Aires), “Movimiento Gremial Proletario”, 27/10/1915, p. 2.
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1ro. La sociedad Unión Protectora del Trabajo Libre es una institución
legalmente constituida y con personería jurídica.
2do. La sociedad es un centro creado para defender los intereses de los
ferrocarriles, casas exportadoras y agentes marítimos.
3ro. Por los contratos de arrendamientos que los exportadores tienen con las
empresas ferroviarias, están obligados a sostener la Patronal y acatar las
disposiciones de la misma.
4to. Por considerar que los procederes del directorio local y del gerente señor
Luís A. Vélez se han ajustado en este conflicto, en todo momento, a las
prescripciones de los estatutos sociales y demás disposiciones que la rigen.
94
Por su parte, los obreros en asamblea discutieron la situación, al tiempo que
Casas, Cintora, Castro y otros oradores remarcaban que no les quedaba más
remedio que llamar a una huelga general. Al finalizar la reunión, los obreros
dejaban sus libretas y chapas laborales a los fines de garantizar y dejar en claro
que nadie volvería de forma aislada a trabajar.
95
En la asamblea participaron
mujeres, quienes en su calidad de esposas de los obreros en huelga tenían como
deber hacer propaganda entre las demás mujeres de trabajadores que aún no
se habían adherido.
96
Una vez más la policía al mando de Borghi clausuró locales obreros a los fines
de dificultar las asambleas. En tanto, la FOLR tuvo una reunión en la cual
determinó el llamado a la huelga general cuando los portuarios lo creyeran
oportuno.
97
De esta forma, producto de la desprolijidad patronal que desconocía
el día 23 lo que había afirmado el día previo, entendían los obreros que era el
motivo que los empujaba a realizar una huelga que contara con la solidaridad
de otros gremios.
98
De cara a una eventual huelga general ya habían
manifestado su apoyo los obreros panaderos, ebanistas, zapateros, carreros y
ferroviarios.
99
También algunos medios locales entendían que la profundización
del conflicto respondía a la intransigencia patronal,
100
habida cuenta de que los
obreros habían reducido su pliego a solo dos puntos: la cuestión del horario de
verano y la readmisión de los despedidos. Habían dejado por fuera el punto en
torno a la SPTL, pero las casas exportadoras prefirieron complicar la
situación.
101
La situación de debilidad de los obreros resultaba clara en la
94
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 26/10/1915, p. 7.
95
La Vanguardia (Buenos Aires), “Movimiento Gremial Proletario”, 27/10/1915, p. 2.
96
La Nación (Buenos Aires), “La huelga de estibadores”, 30/10/1915, p. 18.
97
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 27/10/1915, p. 7.
98
La Organización Obrera (Buenos Aires), “Rosario”, 01/11/1915, p. 4.
99
La Protesta (Buenos Aires), “La huelga general en Rosario”, 03/11/1915, p. 1.
100
El Deber (Rosario), “La huelga de estibadores”, 31/10/1915, p. 1.
101
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 27/10/1915, p. 7.
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medida que ya no buscaban el control sindical sobre las
contrataciones (Caruso, 2016), sino tan solo que la sociedad patronal no
ocupara ese lugar tampoco.
Entre los “malentendidos”, como el comunicado de la patronal señalaba en el
punto 3, estaba la cuestión de la sociedad patronal. Los obreros afirmaron que
ellos no pidieron su disolución, sino el fin de su injerencia en los lugares de
trabajo y en la contratación.
102
Las dilaciones a poner freno a una huelga en
apariencia menor conllevaron a la intervención del Ministro de Hacienda de la
provincia, Ítalo Bonacossa, quien fue enviado a la ciudad para intentar
destrabar el conflicto, el cual ya había crecido más de lo debido.
103
Los obreros
tuvieron dos asambleas diarias mientras en la Bolsa de Comercio continuaban
los intercambios entre las autoridades y las patronales que no lograron llegar a
ningún acuerdo. Por su parte, Borghi clausuraba intermitentemente el local de
los albañiles donde conferenciaban los obreros. En plena huelga, la FOLR pasó
a quedar bajo la secretaria general de Pedro Casas quien en comunicación con
la FORA IX expresaba que se haría un llamado a una medida de fuerza por 48
horas.
104
Se convocó a la huelga general para el día primero de noviembre,
105
momento en que las cosechas comenzaban a arribar a los puertos. Al llamado
a la huelga lo acompañó un manifiesto de los obreros portuarios:
Los estibadores en huelga al pueblo en general, salud! Los estibadores,
teniendo en cuenta la justicia que hemos tenido para declararnos en huelga,
hemos resuelto realizar un mitin hoy domingo a las 3 de la tarde en la plaza
Sarmiento, donde haremos más intensas nuestras justas aspiraciones de
justicia y para que el pueblo se compenetre bien de nuestra situación lo
invitamos a que haga acto de presencia, donde hablarán todos los obreros
que han tomado parte en las gestiones de arreglo de nuestra parte. La
comisión.
106
Cuatro días antes del inicio de la huelga ya habían buscado su declaración como
una forma de comprometer a la FOLR y demás gremios a sumarse, especulando
con no contar con tanto apoyo. Una forma de hacerlo fue interpelar a los
gremios, para lo cual afirmaban, en un comunicado del día 29, que:
Las sociedades Ebanistas, Pintores, Panaderos, obreros Municipales,
Zapateros, Constructores de Carruajes, Matarifes, Conductores y Ferroviarios
están en el deber de solidarizarse cumpliendo así lo por ellos prometido por
intermedio de sus delegados ante el Consejo Federal de la Federación Obrera
Local Rosarina. Pueblo cumplid con vuestro deber no desmintiendo así
vuestra digna tradición nunca desmentida. Hoy es el momento de ir a la calle
102
La Capital (Rosario), “Movimiento obrero”, 27/10/1915, p. 7.
103
Santa Fe (Santa Fe), “La huelga en Rosario”, 29/10/1915, p. 2.
104
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta 24, 01/11/1915,
f. 95-96.
105
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 31/10/1915, p. 7.
106
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 31/10/1915, p. 7.
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sin temor de nada ni de nadie. La Federación Obrera Local Rosarina debe
cumplir su misión y ponerse frente al actual movimiento.
107
La huelga ya había adquirido dimensión nacional,
108
pero su impacto y nivel de
convocatoria no fue el esperado. Afirmaba La Protesta que muchos obreros se
quedaron en sus casas.
109
Sin embargo, se estimaban en 4.500 los huelguistas
que estuvieron en la asamblea de la plaza Sarmiento el día del paro,
110
aunque
el nivel de trabajo en el puerto se mantuvo constante a fuerza de crumiros. Por
su parte, se informó que muchos gremios no acompañaron la huelga a pesar de
haber declarado su apoyo previo.
111
Desde la FORA IX se mantuvieron
expectantes a las novedades de Rosario de cara a tomar posibles acciones, pero
finalmente el rápido desenlace del conflicto no hizo necesaria su actuación.
Para las patronales la victoria estaba asegurada desde un inicio puesto que ni
el cambio de horario suponía más trabajo para los obreros ni era cierto que para
trabajar se les exigía ser socios de la SPTL. A tal fin, alegaban tener solo 1.000
adherentes, pero empleaban un promedio de 2.500 a 3.000 por día, así daban
cuenta de que la mayoría que trabajaba lo hacía por su cuenta y de forma
voluntaria.
112
De hecho, desde la BCR afirmaban que la huelga se debió a la
intransigencia obrera que encaró una lucha en desventaja cuando había mucha
oferta de brazos, al tiempo que no tenían en vista un mejoramiento salarial, sino
la eliminación de la SPTL, algo inadmisible para la institución. Al margen de las
interpretaciones, el impacto de la huelga se hizo sentir ya que las fuerzas al
mando de Borghi cargaron contra los manifestantes en la plaza,
113
lastimando
a niños, mujeres y ancianos, con un saldo de 24 obreros y 8 mujeres
detenidas.
114
La huelga perdió peso ante la represión, la falta de mayor convocatoria, así como
por el ejército de reserva que las casas exportadoras tenían para garantizar las
faenas diarias. En la BCR para el día tres de noviembre se daba por finalizada
la huelga.
115
El día previo, con una asamblea de 1.800 huelguistas, se decidió
concluir la medida de fuerza a pesar del pedido de sostenimiento de esta por
parte de los delegados de Buenos Aires presentes.
116
La falta de solidaridad fue
la clave explicativa para algunos,
117
la gran labor de las autoridades para
107
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 29/10/1915, p. 5.
108
Santa Fe (Santa Fe), “La huelga en Rosario”, 03/11/1915, p. 2.
109
La Protesta (Buenos Aires), “Nuestros editoriales”, 03/11/1915, p. 1.
110
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 01/11/1915, p. 5.
111
La Nación (Buenos Aires) “Rosario”, 03/11/1915, p. 9.
112
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 03/11/1915, p. 7.
113
La Vanguardia (Buenos Aires), “Movimiento Gremial proletario”, 02/11/1915, p. 3.
114
La Reacción (Rosario), “La huelga de estibadores”, 02/11/1915, p. 5.
115
Boletín de la Bolsa de Comercio de Rosario, N° 92, 15 de noviembre de 1915, p. 3276.
116
La Tierra. Órgano oficial de la Federación Agraria Argentina (Rosario), “Reseña de la semana”,
05/11/1915, p. 2.
117
La Capital (Rosario), “Movimiento obrero”, 03/11/1915, p. 7.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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otros,
118
empero, esta terminó en un rotundo triunfo para las
patronales que, en aquella dificultosa coyuntura, pudieron doblegar a la
organización obrera. Hacía tiempo que este tipo de agrupamientos patronales
logró cooptar a un número nada desdeñable de obreros, cercano al millar según
afirmaban, labor que lograron a partir de crear bibliotecas para sus
trabajadores,
119
pero sobre todo por garantizar asistencia médica y botica,
aspectos que históricamente recaían en las asociaciones mutuales. Esto era un
mecanismo de cooptación que también desarrollaron los Círculos de Obreros
Católicos.
120
A inicios de aquel año realizaron una convocatoria de obreros que,
en el marco del recrudecimiento de la crisis, se anotaron en número cercano a
los 5.000 y quedaron seleccionados los mil de los cuales la SPTL presumía.
121
No quedan dudas de que muchos obreros, por necesidad, encontraron en este
tipo de expresiones patronales un sustento para sí y para los suyos.
La FOLR realizó su propio diagnóstico del fracaso de la huelga. En él remarcaba
que los obreros de los rubros del transporte no adhirieron, hecho que dificultó
la extensión de la medida de fuerza. Pero, sobre todo, remarcaban que los
estibadores llamaron a una huelga en nombre de la FOLR antes de que esta
pudiera hacerlo. Como hemos señalado, en efecto lo intentaron los portuarios a
los fines de mostrar poder de presión a las patronales, al tiempo que buscaba
comprometer a la federación y demás gremios. Así, la central obrera, maltrecha
en materia económica, pero sobre todo impactada aún por las discusiones
ideológicas que había dejado el IX Congreso forista, se encontró al frente de una
huelga para la cual no estaba preparada.
122
En el marco de una fuerte represión
y bloqueo de los espacios de reunión el accionar obrero se encontró en
problemas para sostener una huelga que no lograba vaciar los embarcaderos,
en los cuales pareció seguir todo en orden.
Aquel año estuvo atravesado por una fuerte conflictividad, empero no siempre
esta se manifestó en el plano de las medidas de fuerza, sino en las
desavenencias entre corrientes del movimiento obrero y en una profunda
fractura política e ideológica que tuvo en aquel IX Congreso forista un hito que
cambió la historia del movimiento obrero del país para siempre. No obstante,
aquel también fue un año complejo para la política local, con la salida del
Intendente Meyer en julio,
123
reemplazado por la corta gestión de Miguel
Culaciatti, quien tuvo que ser desalojado de la casa de gobierno municipal
custodiado por la policía ante la designación para su relevo de Clorindo
Mendieta.
124
Culaciatti se vio envuelto en escándalos donde se lo acusaba de
118
El Deber (Rosario), “La huelga de estibadores”, 07/11/1915, p. 1.
119
La Capital (Rosario), “Movimiento Obrero”, 28/10/1915, p. 6.
120
Martín, Los católicos y la cuestión social. Entre Rosario y Buenos Aires (1892-1919).
121
La Reacción (Rosario), “El hambre del pueblo”, 06/02/1915, p. 1.
122
La Reacción (Rosario), “La última huelga”, 04/11/1915, p, 7.
123
Santa Fe (Santa Fe), “La intendencia de Rosario”, 03/07/1915, p. 2.
124
Órdenes del día de la Policía de Rosario, “Se haga saber”, Orden N° 254.
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haber tenido injerencia en el alargamiento de la huelga, pero la propia
BCR salió en su defensa afirmando que el Intendente no tuvo participación
alguna ni como particular ni como funcionario.
125
En cuanto al mundo gremial, la Sociedad Oficios Varios Comunistas realiuna
serie de encuentros con algunos gremios a los fines de definir el destino la FOLR
en un claro intento por instituirse como su relevo representativo.
126
No
obstante, la federación mostró cierto grado de actividad con asambleas públicas
de cara a brindar apoyo a los trabajadores detenidos en Berisso.
127
No solo la
central obrera estaba todavía viva, sino que contaba con el apoyo económico
sostenido por eventos que el Centro Sindicalista realizaba en su beneficio, en
los cuales se repartían la oratoria Pedro Casas y Marcelino Rigotti.
128
El año
cerraba así atravesado por los tensos desencuentros ideológicos y estratégicos
obreros, una fallida huelga general y una situación económica que obligaba a
recogerse por un tiempo. Con los obreros ferroviarios en alerta por la posible
aplicación de la ley jubilatoria,
129
el terreno de la actividad pública quedó
sostenido por la permanente agenda de la sociedad femenina Luz y Verdad que
sostuvo actividades con regularidad.
130
Palabras finales
Para la vida gremial y sindical 1915 fue particularmente complejo, no solo por
las dificultades económicas en materia de cotizaciones y sostenimiento de
espacios físicos, sino y sobre todo, por el impacto que tuvo el IX Congreso de la
FORA convocado a finales de 1914. Aquel cónclave lejos estuvo de ser uno más
dentro de la casi decena que habían tenido en tres lustros. En los salones del
club Vorwätz de Capital Federal tuvo lugar un hecho de dimensiones difíciles
de visualizar para sus contemporáneos. La ruptura de la FORA en dos centrales
obreras terminó por impactar de manera profunda en las estructuras gremiales
y a nivel ideológico en todo el movimiento obrero nacional y de forma singular
en Rosario. El rol asumido por los representantes de la ciudad y los efectos del
Congreso para la FOLR y los gremios adherentes fue de gran relevancia en la
medida en que abrió paso a la creación de una nueva entidad obrera que buscó
disputar la representación obrera citadina. Para octubre de 1916, bastante
tiempo después del congreso y del conflicto aquí recuperado, desde Rosario se
125
Boletín de la Bolsa de Comercio de Rosario, N° 92, 15 de noviembre de 1915, p. 3278.
126
La Protesta (Buenos Aires), “Sociedades obreros de Rosario”, 19/11/1915, p. 4.
127
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso, Acta 28, 08/12/1915,
f. 118.
128
La Reacción (Rosario), “Federación obrera”, 04/12/1915, p. 4.
129
La Reacción (Rosario), “Movimiento obrero”, 16/11/1915, p. 11.
130
La Protesta (Buenos Aires), “Funciones y conferencias”, 31/12/1915, p. 3.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
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indicaba a la FORA IX que la FOLR había dejado de funcionar,
por cuanto quedaba Rigotti como depositario de algunos fondos que sería
donados a la federación matriz.
131
Las comunicaciones entre Rosario y la nueva
federación quedaron circunscriptas a los vínculos de los gremios relacionados
a Rigotti y Casas.
Todo este contexto, a su vez, estuvo atravesado por una extensa huelga liderada
por los obreros portuarios, quienes en una coyuntura delicada y adversa
buscaron defender conquistas largamente obtenidas frente a una patronal
mejor posicionada y decidida a revertirlas. La huelga del sector marítimo estuvo
también impactada por los efectos del congreso forista y sus derivas de
desacuerdos y tensiones, hecho por el cual no logró vencer como antaño. A pesar
de la derrota aquella huelga constituyó un puntal de reorganización y activación
gremial insoslayable en el marco de la depresión económica en aquel año de
baja conflictividad entre obreros y patrones. Con estas experiencias a cuestas y
la nueva gramática política impuesta en el campo ideológico sindical por la
ruptura forista cerró un año de nodal trascendencia al calor del cual se vuelve
inteligible el ciclo de conflictividad que inició poco tiempo después, pero eso ya
constituye parte de otra historia. Confiamos en que este trabajo colabore en
subsanar una vacancia historiográfica en torno a los efectos locales que aquel
congreso supuso, ayudando a comprender cómo sus efectos fueron procesados
por el mundo sindical en diferentes espacios locales.
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Fuentes
Prensa
El Deber (Rosario), La Reacción (Rosario), La Capital (Rosario), La Tierra
(Rosario), El Mensajero (Rosario), Santa Fe (Santa Fe), La Protesta (Buenos Aires),
La Vanguardia (Buenos Aires), La Acción Obrera (Buenos Aires), La Fraternidad
(Buenos Aires), El Obrero Gráfico (Buenos Aires), La Organización Obrera
(Buenos Aires), La Nación (Buenos Aires), La Prensa (Buenos Aires).
Institucionales
Prontuarios policiales de la División de Investigaciones de la Policía de Rosario.
Órdenes del día de la Policía de Rosario.
Memorias de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Boletines de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El IX Congreso de la FORA y sus impactos locales. Rosario, 1915
Anuario Nº45, Escuela de Historia
Facultad de Humanidades y Artes (Universidad Nacional de Rosario), 2026
ISSN 18538835
Actas de la Federación Obrera Regional Argentina del IX Congreso.
Recibido: 04 de julio de 2025
Aceptado: 01 de septiembre de 2025
Versión Final: 23 de octubre de 2025